El cadáver desnudo de una mujer desaparecida en California hace más de un mes fue hallado en Arizona

La joven fue identificada por un tatuaje de rosa en su mano derecha. Crédito: Blythe Police Department | Cortesía

 

Una mujer de 27 años que desapareció hace más de un mes en el desierto entre California y Arizona fue encontrada muerta el pasado viernes por la noche en las afueras de Cibola, Arizona.

Por La Opinión





El cuerpo de Amanda Nenigar fue hallado desnudo debajo de un árbol a menos de dos millas de donde semanas antes se descubrió su Toyota Camry azul abandonado.

El sheriff del condado de La Paz, William Ponce, dijo que su ropa estaba esparcida cerca, lo que llevó a los investigadores a creer que estaba abrumada por el calor del desierto durante el día. Aunque no han determinado la causa de su muerte, las autoridades sospechan que murió debido a la exposición.

“Estamos devastados”, dijo su hermana Marissa Nenigar a Los ÁngelesTimes. “Simplemente me duele el estómago pensando en lo que ella pasó”, agregó.

La familia de Nenigar denunció su desaparición el 28 de febrero después de que su teléfono mandaba directamente al buzón de voz y ella nunca devolvía la llamada. Un día antes, Nenigar salió del hotel donde se alojaba en Blythe a las 3:44 a.m., según el video de vigilancia del inmueble.

Aproximadamente tres horas después, llamó a la policía para informar que se había salido de la carretera y no estaba segura de su ubicación. Ella le aseguró al operador que estaba tratando de llegar a Palm Springs, según una grabación de la llamada al 911 publicada por las autoridades.

“Estoy como en un valle”

“Creo que me quedé dormida al volante”, dijo. “Estaba cansada, así que fui a detenerme, pero creo que me salí de la carretera”.

En la llamada al 911 que dura casi una hora, Nenigar intenta trabajar con el operador para darle su ubicación, pero no tiene servicio celular y no recuerda por qué camino viaja. En un momento durante la llamada, lee las coordenadas, pero el operador tiene dificultades para determinar su ubicación exacta.

Lea más en La Opinión