Ascendieron a 12 los muertos por abrupto colapso de una mina en la Gran Sabana

Referencial: Un niño minero venezolano descarga una bolsa de barro en un recipiente de madera utilizado para colar y lavar lodo en busca de oro en una mina a cielo abierto, que luego será vendido en el estado Bolívar, Venezuela. (Foto de Magda Gibelli / AFP)

 

 

Al menos doce personas murieron sepultadas en Venezuela por el colapso de una mina en el estado amazónico de Bolívar, la cual operaba en un municipio fronterizo con Brasil, informaron este sábado autoridades nacionales, en un primer balance sobre el accidente que se produjo el pasado miércoles.





A través de X (antes Twitter), el director de Protección Civil, Carlos Pérez Ampueda, indicó que “está previsto el traslado de 12 cuerpos sin vida hasta (la ciudad de) Puerto Ordaz”, también en Bolívar.

Asimismo, señaló que efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y rescatistas “realizan operaciones aéreas para llevar apoyo humanitario a la comunidad indígena de Ikabarú”, afectada por el accidente.

Aunque no dio más detalles sobre los daños registrados, agregó que entregaron una cantidad indeterminada de “alimentos, medicinas” y enseres en la zona.

En la misma red social, la Gobernación de Bolívar informó que un “equipo multidisciplinario realiza labores de búsqueda y rescate” en esta mina, de la que, según medios locales, se extraía oro.

Por su parte, la organización no gubernamental SOS Orinoco denunció que este hecho es una “tragedia anunciada”, pues la mina “ya de había desbarrancado” el pasado 12 de noviembre, en un siniestro que dejó varios heridos.

A juicio de la ONG, “la responsabilidad única y exclusiva” es de las autoridades “que permitieron que esa mina siguiera operando y que promueven este tipo de minería criminal e inhumana”.

El régimen chavista explota en estos territorios el llamado Arco Minero del Orinoco (AMO) -un sistema depredador, según activistas-, que consiste en una zona rica en oro y otros minerales en la que tienen presencia grupos criminales, mientras que el Ejecutivo, con ayuda de cientos de militares, extrae riquezas de la mayor parte del terreno.

Con información de EFE