Ucrania ataca en el mar Negro al cumplirse el segundo mes de su contraofensiva

Ucrania ataca en el mar Negro al cumplirse el segundo mes de su contraofensiva

Tanques rusos destruidos durante la contraofensiva ucraniana en Kharkiv (via Reuters).

 

Ucrania lanzó este viernes un ataque con drones contra la península de Crimea y el puerto ruso de Novorossíisk, que albergan las mayores bases de la Flota rusa del Mar Negro, y alcanzó uno de sus buques cuando se cumplen dos meses del comienzo de su contraofensiva terrestre en los frentes sur y este.

Medios digitales ucranianos publicaron este viernes imágenes de cómo una lancha no tripulada impacta contra el costado de un navío, que la Armada ucraniana identificó como el buque de desembarco ruso “Olenogorsky Gornyak”.





UCRANIA CONFIRMA QUE EL BUQUE RUSO FUE DAÑADO

“Podemos confirmar que (el buque) resultó dañado. Pero no puedo decir con qué ni en qué circunstancias”, dijo el portavoz de la Armada ucraniana, Dmitró Petlenchuk, en declaraciones canal de televisión Espreso.

Según Pletenchuk, da la impresión de que el “Olenogorsky Gornyak”, perteneciente a la Flota del Mar del Norte y emplazado en el mar Negro después de que Rusia lanzara la guerra, “ya no volverá a casa”.

“El vídeo muestra cómo el dron de superficie de la Fuerzas Armadas de Ucrania con 450 kilogramos de TNT ataca a una nave enemiga con unos 100 tripulantes”, dijo a su vez una fuente militar anónima al digital Ukrainska Pravda.

Rusia admitió hoy el ataque con lanchas no tripuladas contra Novorossíisk, pero aseguró que estas no causaron daños ni víctimas y fueron destruidas por dos buques, entre ellos el “Olenogorsky Gornyak”, que custodiaban la rada exterior de la base naval.

CRIMEA BAJO ATAQUE DE DRONES

Además, el Ministerio de Defensa ruso informó de un “intento del régimen de Kiev de perpetrar un ataque terrorista con drones de ala fija contra instalaciones en el territorio de la península de Crimea”.

La defensa antiaérea, añadió el parte castrense, derribó diez drones, mientras que otros tres fueron inhibidos con medios de guerra electrónica y se estrellaron sin alcanzar sus objetivos.

Las fuerzas ucranianas continúan sus operaciones ofensivas terrestres en al menos tres sectores y registran progresos en algunas áreas, en particular en dirección a Melitópol y Berdiansk, en el sur, y a Bajmut, en el este., según el estadounidense Instituto de Estudio de la Guerra (ISW).

ZELENSKI ADMITE QUE LA CONTRAOFENSIVA CHOCA CON RESISTENCIA

En un videomensaje a la población, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, admitió que las tropas rusas oponen una fiera resistencia.

“Las batallas son duras, los invasores intentan con todas sus fuerzas detener a nuestros muchachos”, dijo.

“Pero no importa lo que haga el enemigo, es la fuerza ucraniana la que domina”, afirmó el mandatario, al comentar la marcha de la contraofensiva de sus tropas, ralentizada también por la profusión de campos minados.

El secretario del Consejo de Seguridad Nacional y de Defensa Ucrania, Oleksiy Danílov, ha asegurado que la contraofensiva ucraniana no tiene plazo ni cronograma.

LOS CAMPOS MINADOS, EL PRINCIPAL FRENO

El alto cargo destacó que las líneas defensivas rusas están densamente minadas, en algunas áreas con hasta cinco minas por metro cuadrado.

Según el experto militar ucraniano Román Svitán, una vez superada la primera línea, la contraofensiva cobrará fuerza, ya que no tendrá que superar campos minados.

“Antes de la segunda línea defensiva no se colocan minas, porque en caso contrario no sería posible un repliegue desde la primera línea”, explicó.

UNA CONTRAOFENSIVA DE ELEVADO COSTE

Rusia destacó hoy a su vez el elevado número de bajas que ha sufrido el Ejército ucraniano en los dos últimos meses.

“Desde el inicio de la así llamada contraofensiva del régimen de Kiev, entre junio y julio las fuerzas ucranianas han perdido en combate a más de 43.000 hombres”, informó el Ministerio de Defensa ruso.

Hace dos semanas, el presidente ruso, Vladímir Putin, había estimado en más de 26.000 las bajas ucranianas desde el comienzo de la contraofensiva.

EFE