Le hicieron una fiesta sorpresa aunque él no quería: les hizo juicio y deben pagarle miles de dólares

Berling llevaba 10 meses trabajando en el laboratorio antes de ser despedido.

 

 

 

No le gustaban las fiestas de cumpleaños a Kevin Berling, un hombre de Kentucky, en EE.UU. Menos aún las sorpresivas. Lo repitió hasta el cansancio en su trabajo a sus compañeros y a sus jefes. Casi lo suplicó: no quiero ninguna festejo.

Por: Clarín

No era por “aguafiestas”, explicó, sino porque las celebraciones lo ponen muy tenso, lo que puede dispararle una crisis de ansiedad. Pero, tal parece, no lo escucharon, porque se la hicieron. Y pasó lo que él temía que pasara. El que avisa no traiciona.

Tal como había avisado, Berling sufrió un tremendo ataque de pánico, que le fue muy difícil controlar. Y ese episodio le valió nada menos que el despido de su trabajo, ya que sus superiores consideraron su reacción como “violenta”.

Por supuesto, Berling les inició juicio por lo que consideró una injusticia; y ciertamente así fue, porque la Justicia le dio la razón y ordenó a sus ex empleadores a que le paguen 450 mil dólares como resarcimiento.

Berling trabajaba en el laboratorio de Gravity Diagnostics, que está ubicado en la ciudad de Covington. Durante el juicio, que contó con un jurado popular, se comprobó que el hombre le pidió al gerente de su oficina que no le hiciera una fiesta debido a su trastorno de ansiedad en agosto de 2019.

El hombre declaró que cuando se enteró de que había una fiesta planeada para la hora del almuerzo, pasó el descanso en su automóvil trabajando en técnicas de respiración para calmar su estrés.

Al día siguiente, tuvo otro ataque de pánico en una reunión con dos supervisores que le hablaron sobre su “comportamiento sombrío”, según informó el New York Times.

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