Población tachirense en riesgo mientras el chavismo ocultaba la temible realidad sanitaria de Umuquena

 

 

 

 

En medio de las elecciones regionales que se llevaron a cabo el pasado mes de noviembre de 2021, unas 158 personas resultaron contagiadas de hepatitis por haber consumido agua contaminada en la población de Umuquena, municipio San Judas Tadeo del estado Táchira. Los chavistas que gobernaban para ese momento conocían los resultados de los estudios químicos en los que se especificaba que el agua “no era apta para el consumo humano”, pero los ocultaron.

Por Luz Dary Depablos / Corresponsalía lapatilla.com

Salmonella y amebiasis fueron otras de las enfermedades reportadas entre los mismos vecinos, quienes dieron una alerta al resto de la población (más de 10 mil habitantes) para que tomaran previsiones de hervir el agua.

Las autoridades locales de ese momento no informaron sobre los resultados que había arrojado las muestras de tomadas en lugares aleatorios del municipio y evaluadas por el Laboratorio Bioambiental de la Universidad Nacional Experimental del Táchira (Unet).

Los resultados de los análisis físicoquímicos y microbiológicos de las muestras de agua tomadas en viviendas seleccionadas de forma aleatoria, tanques de distribución y en una naciente ubicada cerca del ambulatorio de la población, presentaron agentes patógenos de “colimorfes fecales”, según el informe.

Los estudios se realizaron a petición de la División de Salud Ambiental del Departamento de Ingeniería Sanitaria de la Corporación de Salud de Táchira, como consecuencia del repunte de casos de hepatitis y diarreas que se registraron en el ambulatorio de Umuquena en la semana epidemiológica N° 40 del año 2021.

 

 

La chavista Bertzabeth Gandica, quien aspiraba al cargo de alcaldesa por quinta vez (tenía 16 años gobernando el municipio San Judas Tadeo) y que recientemente recibió el cargo de directora regional de la zona educativa en el gobierno de Freddy Bernal, en una entrevista de radio en una emisora local, dijo que una comisión del Acueducto Regional había estado en la zona dos meses antes del brote, tomando pruebas de agua por los caracoles que habían sido detectados en uno de los acueductos rurales.

“El diagnóstico que dio Hidrosuroeste es que no había contaminación del agua”, aseguró Gandica considerando que quienes alertaban de lo que sucedía en el municipio, lo hicieron para dañar su imagen en la campaña, pues según Hidrosuroeste, el proceso de contaminación que había era “muy mínimo, como puede pasar en cualquier acueducto”, dijo Gandica.

Caracoles africanos en el acueducto

En un recorrido realizado recientemente por el equipo de lapatilla.com en uno de los acueductos rurales de la zona, se evidenció centenares de caracoles en las adyacencias a las tuberías del acueducto y en las tanquillas que suministran agua a la población de Umuquena y otras aldeas.

 

 

El sistema de agua no cuenta con tanques desarenadores, es decir, con un sistema que evite el paso de sedimentos, hojas, palos y hasta los mismos caracoles, por lo que el agua llega turbia a las viviendas y en varias ocasiones se ha tapado la tubería principal que distribuye el agua a toda la población.

Una persona fallecida

Como consecuencia de la falta de mantenimiento de los acueductos durante la gestión de la exalcaldesa chavista, los mismos pobladores realizaban la limpieza a la tanquilla principal.

En junio del año pasado, un habitante de 43 años de edad, del sector La Hojita, se metió en la tanquilla principal para retirar palos y hojas que impedían que les llegara agua, pero lamentablemente quedó presionado y murió ahogado.

Enfermedades en la población

“Yo duré 22 días con una amebiasis crónica y una salmonella, porque yo tomé agua cruda, así sin hervirla”, admitió Hermes Gómez, un comerciante de Umuquena.

Gómez contó que en una ocasión había sacado más de cinco bultos de caracoles africanos de un tanque. “Lo llevamos a la alcaldía y nos iban a meter presos”, recordó el comerciante, quien dijo que por informar de la presencia de caracoles en el acueducto, casi queda tras las rejas.

 

 

Asimismo, Janeth Estrada, una habitante del pueblo, manifestó que “a los niños uno los baña con esa agua y les crea como un brote, les perjudica en el estómago y se enferman mucho”.

Estrada también resaltó que su nieto “se ha enfermado dos veces del estómago y ha presentado muchas diarreas, por el caracol y muchas bacterias más que contaminan el agua”.

Decreto de Emergencia

La primera decisión del nuevo alcalde opositor, Salvador Pérez, tras 16 años haber estado el municipio en manos del chavismo, fue decretar un estado de emergencia en toda la jurisdicción ante el riesgo de salud pública que enfrentan todos sus habitantes.

Pérez ha detectado algunas irregularidades en la administración saliente, por lo que presume que se registraron hechos de corrupción con recursos que durante años habrían llegado para el mantenimiento de los acueductos rurales.

El acalde opositor denunció que Freddy Zambrano, constituyente del régimen, recibió los resultados del agua contaminada una semana antes de las elecciones regionales y ninguna de las autoridades chavistas alertó a la población de la gravedad de la situación que enfrentaban al consumir agua contaminada.

 

 

Indicó que a uno de los acueductos rurales estarían llegando aguas servidas de una comunidad cercana y hasta desechos de un cementerio, que fue construido cerca de los caudales.

Salvador Pérez exige a los organismos competentes que se investiguen las supuestas irregularidades relacionadas con el suministro de agua en Umuquena y el motivo por el que se ocultó la información del agua contaminada.

Ante el grave problema sanitario que se padece en este municipio, solicitó apoyo a organismos internacionales con el fin de lograr que los habitantes de Umuquena puedan acceder al agua potable. Destacó que no todas las personas cuentan con los recursos económicos para diariamente comprar agua en botellones.

Presuntos delitos por omisión

 

 

Para el abogado penalista Jesús Berro, la exalcaldesa chavista podría haber cometido delitos de comisión por omisión, contemplados en la Ley contra la Corrupción, pues las personas resultaron afectadas en su salud, debido a la presunta omisión como funcionaria al no haber advertido en su conocimiento de los resultados de las pruebas del agua, que colocaron en riesgo a una población a la que ella estaba obligada a proteger.

Explica que según las denuncias se podrían haber cometido delitos contemplados en “el artículo 207 del Código Penal, la Ley contra la Corrupción y la Ley Integral Ambiental”.

Señala el jurista que “un funcionario con conducta inapropiada, puede comprometer su responsabilidad política. En tal sentido corresponde a un órgano deliberante interpelarlo y establecer la responsabilidad política por no haber cumplido con su deber”.

De haberse registrado un supuesto delito ambiental, debe ser investigado por el sistema penal venezolano, concluyó Berro.