En Táchira aumentan contagios con VPH, mientras que la vacuna quedó “solo en promesas” del régimen chavista

 

Los casos de infección con el Virus de Papiloma Humano (VPH) en el estado Táchira, continúan en ascenso principalmente en jóvenes, donde la falta de prevención está incrementando el número de contagios en medio de una grave crisis de insumos y material quirúrgico.

Por Corresponsalía La Patilla

Aunque el régimen de Nicolás Maduro en 2015 anunció el uso de la vacuna para prevenir esta infección, a la entidad fronteriza no ha llegado ni una sola dosis para ser aplicada en adolescentes y adultos, así como otros productos biológicos establecidos en el esquema de inmunizaciones.

Esta situación ha obligado a que mujeres deban acudir a la ciudad de Cúcuta, en el departamento de Norte de Santander, Colombia, para poder adquirir las dosis a un precio de unos 38 dólares, mientras que en Táchira su costo supera los 200 dólares.

Según un estudio realizado por la organización colombiana Profamilia, los migrantes venezolanos llegan al vecino país con múltiples necesidades insatisfechas, especialmente en temas de salud sexual y reproductiva, debido a la falta de conocimiento y producto de la crisis humanitaria compleja que atraviesa el país.

Al problema se suma las complicaciones que usualmente enfrentan las mujeres que residen en la frontera, tal como es acceder a servicios ginecológicos y exámenes de diagnóstico que permitan identificar de manera oportuna un cáncer de utero.

Profamilia señala que en 2019 atendieron a 132 venezolanas en Cúcuta, que buscaron ayuda para evitar el avance de un cáncer de cuello uterino, que es una de las principales consecuencias del VPH.

Amputación de penes

La directora del ambulatorio José Gregorio Hernández en San Cristóbal, Carmen Gómez, destacó el incremento de casos de VPH. Desde hace 18 años en sus consultas asiste a pacientes que manifiestan esta enfermedad, conocida como una de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

“Estamos hablando de un virus que se contrae con la relación sexual que hoy día no es un tabú, es algo muy normal (las relaciones sexuales), donde tenemos mamás que quieren ponerle el implanon a sus hijas mayores de 12 años, pues prefieren hacer eso y no tener que comprar leche y pañales”, dijo.

Sin embargo, este método (implanon) solo previene embarazos no deseados, pero no evita la transmisión de enfermedades a través del coito.

La doctora Gómez a diario puede atender a más de 15 pacientes, de los cuales al menos 8 están contagiados con el Virus de Papiloma Humano. Los infectados tienen edades comprendidas entre los 12 años y 45 años.

Explica que entre dos y cuatro pacientes que atiende diariamente por VPH, son menores de edad, pues se registra una alta incidencia en los adolescentes. “Ellos viven del momento, olvidando que deben protegerse. El condón previene la enfermedad, pero los muchachos no entienden eso”, expresó Gómez.

En cuanto al género, se registran más casos en hombres que en mujeres. Cuando la infección se vuelve crónica y no hay más remedio para el paciente, solo queda como opción la amputación del miembro. En 2020 fueron amputados 6 penes, y en 2021 hubo un total de 2 amputaciones, solo en el estado Táchira.

“Los casos de VPH van en ascenso. Vemos que los pacientes al sentir pena prefieren quedarse con eso, incluso, hasta se quitan ellos mismos sus verrugas, pero al hacerlo por donde corre la sangre, salen muchas más”, aseveró.

La jefa del programa ITS y Sida de la Corporación de Salud (Corposalud) en Táchira, Corna Duque, aseguró que se ha presentado un aumento en el número de contagios de más del 5% comparado con años anteriores. Se trata de casos que no son locales, como consecuencia de la migración de personas hacia el Táchira.

Según cifras de esta institución, en el año 2021 se presentaron 172 casos de VPH, de los cuales 108 son hombres y 64 mujeres distribuidos de la siguiente manera: San Cristóbal, 87 hombres y 34 mujeres; Bolívar, 2 hombres y cuatro mujeres; Fernández Feo, un hombre y dos mujeres; Junín, 18 hombres y 14 mujeres. No existe una estadística oficial en otros municipios, ya que los pacientes no acuden a la red ambulatoria pública por temor a ser vistos en este tipo de consultas, especialmente en las localidades pequeñas.

Colombia, la alternativa

Algunos pacientes con doble nacionalidad, optan por acudir a Colombia para acceder al tratamiento donde pueden ser atendidos en los centros de salud del departamento Norte de Santander. Quienes no cuentan con esta opción, acuden a ciertos organismos que ofrecen ayuda y orientación en cuanto a las ITS en migrantes venezolanos.

Las autoridades sanitarias en ambos lados de la frontera, manifiestan preocupación por la falta de prevención entre personas de todas las edades, que no estarían utilizando preservativos en sus encuentros sexuales.

Por lo tanto, la falta de uso de condón incide en la proliferación de otras infecciones como sífilis, gonorrea, VIH, entre otras. En años anteriores, esta patología se presentaba mayormente en personas homosexuales, y ahora es recurrente en heterosexuales.

“No únicamente se presenta VPH en adolescentes. La mayor incidencia también es en personas del género masculino, cuando antes era al contrario. Esto mismo ocurre con el VIH”, aclaró.

Diagnóstico frecuente

 

 

La ginecobstetra Marelvis González recordó que el VPH es la causa del cáncer de cuello uterino, el cual no presenta una temprana sintomatología que evidencie la existencia de la enfermedad, por lo que se hace necesario que las mujeres se realicen la citología anualmente.

Manifestó sentirse sorprendida de lo frecuente que se está volviendo el diagnóstico de VPH. Ante esto recomendó el uso del preservativo en toda relación sexual eventual, citología de cuello uterino cada año y la administración de la vacuna contra el VPH en personas con edades entre 9 y 49 años, ya que la efectividad de la misma es casi del 100% en aquellos que han sido expuestos al virus.

“Lastimosamente en nuestra localidad la vacuna es muy costosa, teniendo que acudir los pacientes al vecino país donde sale más económica las dosis correspondientes según su grupo etario”, indicó.

El condón disminuye el riesgo

La ginecóloga Olga Mora precisó que el empleo del condón masculino disminuye el riesgo de contagio del virus y de verrugas genitales, aunque señaló que algunos estudios indican que el preservativo no protege en su totalidad.

Al igual que González, apuesta por el uso de la vacuna, donde su nivel de protección es bastante alto mediante el cardensin 9. “La vacuna está siendo colocada en más de 120 países, en la que el rango era de niños, pero ahora se extendió a una edad que supera los 40 años”, puntualizó.

Para ello considera que deben ser puestas tres vacunas contra el VPH: la primera dosis, luego la segunda a los seis meses y la tercera a los 60 meses o cinco años, cumpliéndose este esquema en naciones como Colombia, México, Canadá y Suiza.

Ante el incremento de casos, el director de Salud Colectiva y redes de Corposalud en la entidad andina, Gerson Díaz, informó que la zona norte y de frontera es donde más se presentan casos de la infección.

Los municipios Panamericano, Junín, Bolívar, Fernández Feo, y la capital de la región, San Cristóbal, son los sectores “más álgidos” para este virus. Díaz destacó que para el gobierno regional en ocasiones es difícil cubrir los tratamientos, debido a los altos costos que representan. Sin embargo, la consulta médica está garantizada para quien la requiera. “Algunos médicos utilizan el ácido tricloracético, que es menos costoso, pero no se consigue en el país”, dijo.

El galeno mencionó que mantienen un estricto control en los prostíbulos de la región, pues cada 15 días un inspector de esa institución realiza una supervisión en estos lugares.

Cada una de ellas (trabajadora sexual), posee una tarjeta de control y deberán presentar ciertos exámenes, pues de lo contrario no podrán trabajar.

Anteriormente en el estado Táchira había un registro de unas 200 trabajadoras sexuales. En la actualidad, la cifra es de alrededor de más de 20 mujeres, pues muchas se fueron a otros países, pero las que decidieron quedarse, trabajan unos díasen la región y otros en Colombia. Esto prende las alarmas de las autoridades, ya que las mismas desconocen si al ir a la frontera se cuidan, y de no hacerlo, podrían infectar a las personas en la entidad.

Charlas educativas

 

 

El presidente de la Corposalud en Táchira, Ángel Chacón, detalló que en 2022 esperan aumentar y mejorar los programas educativos especialmente en menores de edad. Para ello sostuvieron una reunión con personal de Unicef, ente que les prestará apoyo con talleres y material.

“Esto con el fin de que en las comunidades, Corposalud y lugares donde se considere pertinente, se realizarán talleres educativos para que las mujeres y hombres aprendan a cómo cuidarse”, planteó.

Invitó a los padres y representantes a contribuir en la educación de sus hijos, con el propósito de fomentar el cuidado, ya que las infecciones de transmisión sexual son prevenibles.

Al desarrollar este trabajo educativo, estiman que “bajarán las estadísticas y se mantendrán controlado. Además, es importante que las mujeres conozcan que el VPH es una de las causas del cuello uterino”, concluyó.