Dictadura cubana se sinceró y relajó el autobloqueo impuesto a alimentos y medicinas

Miguel Díaz-Canel, presidente castrista de Cuba. Foto: Cortesía.

 

La dictadura de Cuba autorizó a partir del lunes la libre importación de alimentos, medicamentos y productos de aseo, para viajeros, a tres días de las inéditas manifestaciones que estallaron en la isla.

El régimen acordó “autorizar excepcionalmente y con carácter temporal, la importación por la vía del pasajero, es decir del equipaje acompañante en el viaje, los alimentos, aseos y medicamentos sin limite de valor de importación y libre de pago de aranceles”, dijo el primer ministro, Manuel Marrero, en la televisión cubana.

Esta era una de las medidas solicitadas por académicos e intelectuales en una reciente carta abierta al régimen, para aliviar la escasez de alimentos y medicinas, que figuraron entre las motivaciones de las multitudinarias protestas del 11 y 12 de julio en unas cuarenta ciudades de la isla.

“Esto es una medida que estamos tomando hasta el 31 de diciembre, después haremos una valoración”, dijo Marreo en compañía del presidente Miguel Díaz-Canel.

Las leyes cubanas permiten la importación no comercial de 10 kg de medicamentos, libre de impuestos, mientras que pone cantidades topes a alimentos y otros productos, por los que sí cobra impuestos.

“Usted puede traer la cantidad de alimentos, de productos de aseo y la cantidad de medicamentos que usted considere, el límite no lo ponemos nosotros, no lo pone el país, no lo pone la aduana, el límite se lo puede poner la aerolínea”, dijo Marrero.

Un grupo de artistas e intelectuales, entre ellos el cineasta Fernando Pérez y el economista Carmelo Mesa Lago, habían pedido que se “faciliten y viabilicen el proceso para permitir la entrada de medicamentos y enseres médicos al país”.

AFP