En 2019 hubo unos 200 casos de materiales nucleares extraviados, según la ONU

El director general del OIEA, la agencia nuclear de la ONU, el argentino Rafael Grossi, durante su discurso en la apertura hoy de una conferencia internacional sobre seguridad atómica en Viena. EFE/Luis Lidón

 

El OIEA, la agencia nuclear de la ONU, registró en 2019 cerca de 200 incidentes con materiales nucleares y radiactivos extraviados o robados, incluyendo seis casos de tráfico y actividad criminal, señala un informe publicado este jueves en Viena.

Estos incidentes, incluidos en el llamado “Banco de Datos para Incidentes y Tráfico” (ITDB, en sus siglas en inglés) del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), sucedieron en 36 países.

Hace unos 15 años, el OIEA registraba anualmente una veintena de casos de “tráfico y uso maligno” de materiales nucleares.

Según expertos del OIEA consultados por Efe en Viena, la reducción de los casos de tráfico a solo seis incidentes en 2019 se debe principalmente a la mejora de los sistemas de detección y de rastreo de materiales nucleares extraviados.

Entre estos métodos destaca el rastreo de materiales vía GPS, que hace cada vez más difícil que se pierdan o que se roben estos materiales, que en teoría pueden tener fines terroristas, por ejemplo, para fabricar las denominadas “bombas sucias”.

Un total de 140 países de todos los continentes, entre ellos todos los Estados con programas y aplicaciones nucleares avanzadas, con excepción de Corea del Norte, participan en este programa del OIEA.

La información sobre incidentes es enviada de forma voluntaria al ITDB y luego compartida con todos los demás países adheridos.

El objetivo del banco de datos, que este año cumple 25 años de existencia, es prevenir, detectar y responder a incidentes con materiales nucleares y radiactivos.

Entre los materiales nucleares más peligrosos destaca el uranio altamente enriquecido y el plutonio, dos elementos usados en plantas nucleares y con potencial uso para bombas sucias (contaminantes).

Por otra parte, existen materiales radiactivos sustraídos de instalaciones médicas que tienen un nivel de seguridad muy inferior a instalaciones científicas y energéticas.

A lo largo de los últimos diez años, el número promedio de incidentes registrados en el ITDB fue de 185 por año.

En total, el banco de datos contienen actualmente 3.386 casos de materiales extraviados, perdidos o sustraídos, de ellos, 290 confirmados o probables casos de tráfico ilícito.

Doce de estos casos incluían uranio altamente enriquecido y otros dos plutonio.

La publicación de los datos de 2019 coincidió con una conferencia ministerial de seguridad nuclear esta semana en Viena.

En el marco de este encuentro se adoptó una declaración en la que los países miembros del OIEA se comprometen “a combatir el tráfico ilícito de materiales nucleares y radiactivos”.

Además, los Estados deben “asegurar que el material no pueda ser usado por actores no estatales para fines malignos”.

EFE