Griselda Reyes: Es hora de que América Latina salga a defender la democracia y la institucionalidad

Griselda Reyes, imagen cortesía. 

 

“Las protestas que se han suscitado en las últimas semanas en Perú, Ecuador, Chile y Honduras, deben encender las alarmas de los gobiernos de los países vecinos que no han sabido dar lectura al descontento que existe por deudas sociales no saldadas a lo largo de los años. El simple crecimiento económico no es sinónimo de bienestar si este no se traduce en beneficios para todos”.

El señalamiento lo hizo este lunes la secretaria general nacional de Acción Ciudadana En Positivo Griselda Reyes, a propósito de las manifestaciones sociales registradas en algunos países de América Latina, y que se han desarrollado con particular virulencia en Chile.

Reyes puntualizó que los disturbios suelen tener un desencadenante, pero casi todos ocurren porque hay un descontento social derivado de necesidades básicas insatisfechas.

A su parecer, los gobernantes no han entendido que la calidad de vida no la determina exclusivamente el ingreso mínimo. Algunos de esos países tienen salarios mínimos relativamente elevados (Chile tiene un ingreso promedio mensual de $423; Ecuador de $394; Honduras de $388; y Perú de $279), pero otros beneficios sociales como educación, salud, servicios básicos y seguridad social son muy costosos y en consecuencia los ajustes que se hacen de sus tarifas se convierten en detonantes para quienes no pueden hacerle frente.

Al respecto, insistió en que llegó la hora de que los gobiernos de América Latina “salgan a defender la democracia y la institucionalidad” amenazada además por factores de izquierda que aprovechándose de la situación están “pescando en río revuelto”, alentando el descontento que existe en cada nación.

Para Reyes, reducir las protestas a una burda manipulación por parte del Foro de Sao Paulo es desestimar el sentir de los ciudadanos de esos países convulsos con profundas desigualdades sociales.

“El socialismo ni el populismo son la vía para lograr el desarrollo de una nación. A los países de Latinoamérica sólo basta con decirles que se miren en el espejo de Venezuela. Muchos de ellos han recibido a cientos de miles de venezolanos que han huido de la miseria y la pobreza causada por el chavismo. No permitan que ese modelo se replique en otros lados”, destacó.

Los mandatarios de Argentina, Perú, Ecuador y Chile deben dar señales claras a sus habitantes de que las cosas van a cambiar para mejor, no basta solo con la intención; y especialmente no deben creer que lo que ocurre en sus territorios es un problema de delincuentes o vándalos, es un problema social que amerita la atención inmediata.

“Lamentablemente los gobiernos de América Latina tienen una deuda social con sus poblaciones que no han cumplido pese a las promesas electorales. América Latina en su mayoría, ha sido un continente pobre, de allí que sea caldo de cultivo para que estas ideologías de izquierda hagan efervescencia tan fácilmente”.

La líder del partido de los ciudadanos resaltó que cada país tiene sus propios problemas, pero el denominador común sigue siendo la desigualdad social que sólo puede ser superada con educación y trabajo.

Mientras se sigan haciendo las cosas mal, Latinoamérica no podrá salir de ese círculo vicioso de pobreza – populismo en el que está sumido porque la desigualdad social es pronunciada.

Sólo la democracia, insistió, permitirá el desarrollo en igualdad de condiciones de las naciones. “El resentimiento que estamos viendo por doquier no lleva a ningún lado. Lo único que deja es miseria generalizada y quienes detentan el poder son los primeros que deben evaluar en qué están fallando. Los ciudadanos del mundo debemos estar alertas para evitar que estos focos de desestabilización se desborden”.

NP.