Griselda Reyes: El gran giro

Griselda Reyes: El gran giro

El sectarismo le ha hecho mucho daño a éste país, tanto que no permite el entendimiento entre venezolanos que están en la calle, cada quién vigila una parcela que cada vez es más reducida. No hay visión de país y los partidos cada vez más se convierten en clubes de amigos donde no se reconocen los liderazgos genuinos y no se respetan los logros individuales, aunque eso sea un beneficio colectivo.

Nadie quiere ser responsable de nada, y todos quieren que otros hagan el sacrificio de poner la vida para que los demás disfruten del esfuerzo sostenido de esa lucha. El país entró en colapso, al punto que no hay apertura al trabajo cohesionado, no hay mística, no hay pasión, sólo intereses mezquinos que van desencadenado en retóricas muy dañinas, nadie quiere que otro lo logre, nadie quiere sacrificar nada, que vengan los marines y resuelvan lo que nosotros no podemos, ese es el sueño ideal de unos pocos que no son capaces de lograr una empatía con la gente.





Este país se divide en un 80% venezolanos pobres o clases populares y un 20% sobrevivientes de la feroz supremacía empobrecedora a la cual nos están sometiendo, somos el reflejo de lo que no hemos logrado, unos por omisión y otros por inacción, pero como a los partidos los convirtieron en pequeños clubes de amigos, acabaron con los liderazgos de base, es que ya ni en los liceos van a formar nuevos liderazgos, la juventud tiene que auto formarse en tutoriales de YouTube porque los viejos partidos abandonaron esa tarea de formación y los nuevos jamás les ha importado la materia.

La situación actual requiere de nuevos liderazgos, propios, genuinos, con mucha piel, capaces de sentir y padecer las necesidades del prójimo, Sí del prójimo, suena raro, pero dejamos de sentir en función del prójimo, esa palabra que tanto la repiten en la iglesia, ayuda a tu prójimo como a ti mismo, pues, dejamos de lado la misma enseñanza que la iglesia nos da, por el mismo sectarismo que no nos ha conducido a nada.

Debemos hacer un gran giro, convertir los errores en oportunidades y avanzar con tácticas y estrategias que permitan alcanzar los objetivos. Somos capaces de construir esa nueva visión política del país, podemos lograr ganarnos la empatía y el afecto de la gente, solo que parece no importarnos, como sí quisiéramos que esto sea así, perder y ya, sin que importe nada.
Me niego a perder mi país a perder a mi gente. Me niego a ser indiferente con el prójimo.

@Griseldareyesq