Olga Elena de Curiel: Retroceso y Burla

 

La comunidad coriana fue invitada en días pasados para un taller sobre la construcción de “Fogones Ecológicos”. El ingenio revolucionario ideó tal propuesta ante la gravísima crisis del gas. No hay gas? leña. No hay electricidad? Leña. Cese la protesta de los vecinos, los fogones ecológicos la solución de alto calibre. Una joven, fanatizada habitante, argumentó: “volvamos a lo que hacía mi abuela”… pero, al hacer tal afirmación, de seguro ella con su bien cuidada cabellera con cera capilar no podría soplar la leña para prender el fogón… no podría imitar a su abuela que supo de cenizas y de candela.

Volvimos al fogón, al carbón y la ceniza, al tizón y guarda candela… en el olvido la cocina de querosén, de gas, eléctrica ninguno de los elementos que le dan vida existen para obtener fuego y cocinar. ¡Quién podría pensarlo?… Íbamos a vivir mejor el Socialismo siglo XXI nos llevaría al paraíso, la bandera redentora. No habría pobreza, ni corruptos ni corruptelas, la EFICIENCIA y EL SERVICIO a la gente sería el norte a cumplir. Que desfase a veinte años, “el gozo cayó al pozo”. El socialismo de nuevo cuño insulso y vacío sirvió para inflar globos de personalismo y enriquecer a pobres de solemnidad que de bolsillos vacíos pasaron a nuevos ricos y a disfrutar de fortunas mal habidas que exhiben con desfachatez y desvergüenza, inescrupulosos al máximo, con su ejemplo, corrompiendo a los “compatriotas” que en el más bajo nivel aprendieron la lección de explotar, extorsionar y desplumar al más débil.

Cuando en barriadas y vecindarios vemos los tercios de leña que se ofrecen al público y hasta “con punto”, sentimos indignación de regresar a etapas superadas. Mentes obcecadas y fanáticas lo justifican, porque la osadía de la ignorancia es bestial. Volver hacer lo que las abuelas vivieron, vender leña también provee trabajo –dicen-; pero de seguro en las casas-quintas y edificaciones de punta que han adquirido los capitostes del régimen a todo nivel, allí no hay fogón disfrutan de confort y comodidad de todo aquello que resentían y criticaban en los demás, que con su trabajo y medios honestos habían logrado; ellos se hicieron “¡iguales, con status” y nivel de vida, ese lugar que envidiaban, dinero en bancos extranjeros, propiedades arrebatadas a otros, malversación de fondo y peculado de uso.

Aunque disfracen la incapacidad de no resolver los problemas que a todos urgen, queda evidenciado que es un RETOCESO lo que vivimos, burla a nuestra condición de seres humanos pensantes, en el tapete bien claro que no son precisamente los mejores cerebros los que nos guían, hay perturbación nefasta influída en los planteamientos de la doctrina del eje mal. Todo fue sustituido por la voracidad de acrecentar bienes y poder. Vocean una supuesta revolución que solo beneficia a unos pocos y podemos decir, como Carlos Martínez mi alumno en su tiempo “Aquí están esos son los que arruinan la nación”.

Muchos de los que ayer soñaban y proclamaban transformar a Venezuela en la veintena se acomodaron lo mejor posible.

Volver al Fogón, retroceso y burla! Cortar cujíes para conformar tercios de leña ahora con punto incorporado nos habla de atraso, incapacidad, mediocridad y estupidez. Quedaron una vez más en evidencia, aunque profesionales “laureados” del proceso lo justifican por el empleo a los cortadores de leña.

Mañana cuando esto pase en el inventario se reflejará que los que se hicieron poderosos y adoptaron los medios más crueles para sostenerse actuando con premeditación entre complicidades y rebatiñas del botín, tendrán que dar cuenta, expeditos al horno crematorio de la historia, entre brasas y cenizas se diluirá toda la riqueza mal habida.

Se vende leña. Hay punto ¡En dólares!… ¡okey!