Jesús Alfonzo Sánchez: Derecho a la salud una quimera

Jesús Alfonzo Sánchez: Derecho a la salud una quimera

En Venezuela el Derecho a la Salud no está garantizado es una quimera. No hay medicamentos en las farmacias ni tampoco garantías de poder comprarlos por escasez o por sus elevados precios e imposible de comprar a bachaqueros que traen del extranjero a dólar today. En hospitales y clínicas privadas vemos cómo muere la población enferma e indefensa por imposibilidad real de conseguir el fármaco apropiado o genérico.

Amigo lector observe y saque sus propias conclusiones, en la red a hace tiempo circuló una foto del entonces presidente de Uruguay, “Pepe” Mujica, aguardando ser atendido en el hospital central de Montevideo (reconstruido, dotado con dinero venezolano por una donación hecha por el difunto Chávez), a partir de la cual nos asalta un montón de interrogantes que derivan del “affaire Giordani”. La foto del mandatario sureño, en mangas de camisa y calzando holgadas sandalias al estilo hippie de los años sesenta, circuló por las redes sociales. La gráfica levantó suspicacias en los twitteros, pero hay que pensar que Pepe Mujica, fiel a su estilo, confía en servicios de salud de su administración. Contrasta la actitud del socialista presidente uruguayo con el hipócrita comportamiento de  corruptos del gobierno chavista. La foto de “Pepe” sentado como un pendejo o pueblo pobre esperando turno puede ser demagogia comunista pero tiene un mensaje didáctico: el poder con eficiencia sin ansia de prosperar económicamente a costa del tesoro público. ¿Cuáles Ministros, funcionarios o enchufados bolivarianos se hacen examinar en desmantelados hospitales nacionales y, acuden en sus grandes camionetas blindadas a esperar sentados largas horas a que los atiendan médicos que gana menos de dos salarios mínimos que sufren igual o mas que sus pacientes enfermos que mueren en salas de emergencias o en quirófanos por falta de medicamentos e insumos? Chávez y herederos destruyeron al país. ¡Que desgracia!  La Venezuela heroica enferma. Venezuela exportadora de libertad y democracia, DDHH, petrolera bondadosa es vergüenza ajena.

Esta realidad constituye una verdadera crisis humanitaria, fue decretada por la Asamblea Nacional y fue expuesta por diversas organizaciones no gubernamentales en las sesiones ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Los argumentos se han centrado en que el gobierno no garantiza el Derecho a la Salud, y consecuentemente la vida, y ante la falta de acceso a los medicamentos y la falta de funcionamiento del sistema de salud cada día mueren cientos de personas. La precaria situación del derecho a la salud es innegable y dudamos que una persona que, aunque defienda al gobierno y sea medianamente responsable, pueda ocultarla.

En una expresión de cinismo e irresponsabilidad, el embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Bernardo Álvarez, en su discurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su malestar porque la Asamblea Nacional decretó a finales de enero que el país vive una “crisis humanitaria de salud”; y con mucho énfasis consideró que es “irresponsable” hablar de que hay una crisis humanitaria en Venezuela porque hay naciones del continente en una situación “muchísimo más grave”. Tal vez se fumo una lumpia de Aristóbulo o se bebió un gorro e tusa, similar a lavagallos en contradicción de un buen salvaje revolucionario comunista de corte ingles, bebedor tipo cosaco 18 años en la barra del Juan Sebastián Bar, escuchando jazz y batería estrafalaria en “barrio” escuálido del sector el Rosal de Caracas. Así es como actúan los nuevos ricos enchufados que aun validan a Chávez que maldecía a inversionistas, emprendedores y propietarios con venganza diabólica de ¡exprópiese! sin medir consecuencias.

Embajador Álvarez: ¿usted comentó en la CIDH que en Venezuela no hay acetaminofén, anti diarreicos, antibióticos para los niños y adultos, o se le olvidó? ¿Y que la hipertensión arterial produce daños sistémicos como el accidente cerebro vascular y el infarto al miocardio? Definitivamente no se puede ocultar que en Venezuela se viola la Constitución Nacional, no hay políticas adecuadas y efectivas para garantizar el Derecho a la Salud de los venezolanos.

Embajador Álvarez: seguramente en el planeta hay situaciones peores que en Venezuela y eso es muy lamentable. Pero ese argumento no es un aliciente para que los enfermos en Venezuela no cuenten con un número de hospitales bien dotados con  servicios públicos de salud y programas adecuados para curarse.

El embajador Álvarez no debe ponerse contumaz ante la decisión democrática de la Asamblea Nacional que haya decretado la Crisis humanitaria en Venezuela. Esas bravuconadas le pueden afectar la salud, lo cual puede provocar su regreso a Venezuela. Y recuerde que aquí no hay medicamentos. Según la Federación Farmacéutica de Venezuela (Fefarven), “en Venezuela hay 80% de fallas en el abastecimiento de medicamentos y una deuda con el sector de 4.000 millones de dólares”.  El problema de fondo, embajador, es la corrupción del chavismo militar que han saqueado el país con operaciones fraudulentas vinculadas al control de cambio, que asciende a 300.000 millones de dólares, según denuncia publica por dos ex ministros chavistas, que seguramente usted conoce muy bien: Héctor Navarro y Jorge Giordani. Por cierto, ese saqueo con las divisas no ha sido investigado de forma oportuna y efectiva por  autoridades e instituciones venezolanas.

Muchos no tienen el privilegio de tener un seguro de hospitalización como el que usted tiene por ser funcionario diplomático en los EEUU. Lo mínimo que se esperaba era un discurso más coherente, porque con la vida y la salud no se juega, además, ser responsable y solidario con sus ciudadanos es humanismo patriótico. Pretender desconocer la crisis humanitaria que se vive en Venezuela es hacerse cómplice de las violaciones de derechos humanos, es una artimaña politiquera que debilita aún más el Derecho a la Salud cuyo acceso debe ser garantizado de hecho y de derecho a los sectores más vulnerables y marginados de la población, como las minorías étnicas y poblaciones indígenas, las mujeres embarazadas, neonatos, niños, adolescentes, personas de tercera edad, personas con discapacidades y personas con VIH/sida, u otras patologías.

En consecuencia es recomendable a futuro revisar y depurar el servicio exterior tal cual como las FAN. La Cancillería de Venezuela ha demostrado con hechos una vergüenza pública ante la CIDH.

Así de las cosas.

@JASANCHEZ1145

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