Se buscan sapos: Así operan los “patriotas cooperantes”

Se buscan sapos: Así operan los “patriotas cooperantes”

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Lo primero que hizo la propietaria de un inmueble en Chacao detenida en abril de 2014, cuando supo que había sido “entregada” por “patriotas cooperantes”, fue pedirle a sus defensores que advirtieran a sus hijos: “Díganles que se cuiden de Bombón y La Princess, son infiltradas”.

Por Jesus Alberto Yajure / Runrun.es





“Patriotas cooperantes” es el término que el gobierno de Venezuela ha dado a los delatores, “sapos”, o agentes encubiertos empleados para infiltrar las filas de partidos políticos, grupos de manifestantes y disidentes. Al menos 20 causas judiciales iniciadas en 2014 contra estudiantes, manifestantes y dirigentes políticos compartirían el patrón de las acusaciones y delaciones de anónimos.

“Esa figura se dio a conocer de manera más extensa con el caso de Rodolfo González [a quien el presidente Maduro tildó como ‘El Aviador’]; y con las agentes encubiertas en el caso de Balvina Muñoz, pero no me queda la menor duda de que fue el modus operandi en la mayoría de las causas”, precisa la abogada Elenis Rodríguez, de Fundeci, una asociación civil que asistió casos de detenidos en 2014, entre estos a Muñoz, detenida en su vivienda y acusada de instigar al terrorismo.

Las dos supuestas delatoras de la propietaria del apartamento en Chacao frecuentaban el campamento de estudiantes y manifestantes instalado en la plaza Alfredo Sadel, en Las Mercedes, Caracas. Fue después de que sus identidades como funcionarias adscritas al Cicpc fueron descubiertas ante el grupo, que se produjeron las primeras detenciones de integrantes de este campamento, entre las que estaba la dueña del inmueble, acusada de organizar “manifestaciones violentas”. Algunos nombres han sido cambiados, pero el relato es de una defensora que la asistió en el caso.

Modus Operandi: El perfil de un “patriota cooperante”

Las acusaciones y denuncias de anónimos sustentaron las detenciones y juicios contra Rodolfo González, Renzo Prieto, Yeimi Varela, Rosmit Mantilla; también en el allanamiento y aprehensión de Balvina Muñoz, quien entrevistó a jóvenes para un libro que titularía “Amor en tiempos de guarimba”. Los “patriotas cooperantes” también colaboraron con las autoridades en las detenciones practicadas en los campamentos en la PNUD; y en el caso de Araminta González, técnico en procesos químicos detenida en el INOF desde el 24 de julio de 2014, acusada de preparar explosivos y vinculada a otros tres acusados: el politólogo Vasco Da Costa; Efraín Ortega, trabajador del BCV y José Luis Santamaría, un técnico electrónico.

“Los ‘patriotas cooperantes’ eran personas jóvenes en su mayoría, que exhibían una conducta más radical a la del resto, incitaban a los demás a participar en actos de violencia. Establecieron vínculos de confianza con la gente que manifestaba; además estudiaban a sus objetivos. Eran chamos bien parecidos o tipas ‘explotadas’. Se presentaban y decían que tenían contactos, que conocían gente que podía ayudar”, explica Rodríguez.

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